Tras la pantalla: violencia sexual online contra la infancia

Save the Children alerta en su informe “Tras la pantalla” sobre el crecimiento del online grooming y otras formas de violencia sexual digital contra menores en España a través de redes sociales, videojuegos y aplicaciones.
La violencia sexual contra la infancia ya no ocurre únicamente en espacios físicos. Hoy, gran parte de estas agresiones se producen “tras la pantalla”, en redes sociales, videojuegos, aplicaciones de mensajería y plataformas digitales donde niños, niñas y adolescentes pasan buena parte de su tiempo. El nuevo análisis de Save the Children, “Tras la pantalla. Violencia sexual contra la infancia en el entorno digital”, pone cifras y contexto a una realidad cada vez más preocupante en España: el crecimiento del online grooming y otras formas de abuso sexual digital contra menores.
El informe revela que casi el 58% de los menores utiliza internet de forma habitual desde los 11 años y uno de cada tres comienza incluso antes de los 10. Esta hiperconectividad ha multiplicado las oportunidades de comunicación y aprendizaje, pero también ha abierto la puerta a nuevas formas de violencia sexual. Según los datos analizados por Save the Children, en 2024 se registraron 1.078 denuncias por delitos sexuales en entornos digitales con víctimas menores de edad, siendo las niñas las más afectadas.
Qué es el online grooming y cómo actúan los agresores
El documento explica cómo funciona el online grooming, un delito en el que una persona adulta establece contacto con un menor con fines sexuales. El agresor suele crear un vínculo emocional basado en la confianza, la manipulación o incluso identidades falsas para obtener imágenes íntimas, vídeos o encuentros físicos.
Lo más preocupante es que este proceso ya no siempre es lento o progresivo. Muchos agresores realizan peticiones sexuales inmediatas apenas comienzan la conversación, aprovechando la rapidez y anonimato que ofrecen las plataformas digitales.
El análisis también desmonta algunos mitos frecuentes. Aunque existe la percepción de que el peligro proviene exclusivamente de desconocidos, el informe demuestra que en muchos casos el agresor pertenece al entorno cercano de la víctima, incluyendo familiares, docentes o conocidos. Además, todos los acusados analizados en las sentencias estudiadas eran hombres y la edad media de las víctimas rondaba los 13 años.
El impacto judicial y la revictimización de las víctimas
Otro de los aspectos más duros que expone Save the Children es la revictimización que sufren muchos menores durante el proceso judicial. Más de la mitad de los casos tardan tres años o más en resolverse, y numerosas víctimas deben repetir su testimonio varias veces antes del juicio.
La organización insiste en la necesidad de reforzar modelos especializados como Barnahus, que permiten una atención integral, coordinada y adaptada a la infancia. Este sistema busca evitar que niños y adolescentes revivan constantemente el trauma durante las investigaciones judiciales.
Las medidas urgentes que reclama Save the Children
El informe concluye reclamando una mayor especialización judicial, formación específica para operadores jurídicos, educación afectivo-sexual adaptada al entorno digital y una mayor responsabilidad de las plataformas tecnológicas.
También se insiste en la necesidad de crear entornos digitales más seguros, reforzar la prevención y garantizar mecanismos eficaces de detección y actuación frente a la violencia sexual online. La protección de la infancia en internet ya no puede considerarse un desafío secundario: es una urgencia social que exige respuestas rápidas, coordinadas y eficaces.
Descarga el informe completo «Tras la pantalla: Violencia sexual contra la infancia en el entorno digital«
Fuente: Save The Children










