El confinamiento ha alterado nuestro día a día y nuestra manera de convivir. La cuarentena nos obliga a establecer nuevas formas de relacionarnos en pareja, en familia, entre padres, madres e hijos e hijas, y también a establecer, en la mayoría de los casos, una mejora para la convivencia entre hermanos y/o hermanas. La rivalidad y el conflicto, tan presentes en las relaciones fraternales, se acentúan, pero también lo hacen el apego y la complicidad.

De este modo, la intensidad emocional de estos días no solo aumenta la probabilidad de que surjan nuevos problemas o discusiones fraternales, sino que también favorece la aparición de conductas positivas y la generación de vínculos más estrechos.

Esta guía de Aldeas Infantiles SOS ayuda a promover una buena convivencia entre ellos y/o ellas, así como a reducir las discusiones o rivalidades que puedan surgir estos días en los que los hermanos pasan tanto tiempo juntos.

Estas son algunas de las recomendaciones que nos dejan:

  • Dales tiempo y espacio para que compartan, sin adultos, y fomenta la complicidad entre ellos. Es importante que compartan experiencias, que se cuiden el uno al otro y que solucionen sus rivalidades por sí mismos.
  • Huye de las comparaciones. Son contraproducentes, fomentan la competitividad y minan la autoestima.
  • Dedica el mismo tiempo y la misma atención a cada uno. No te centres en uno porque sea más pequeño o porque creas que necesita más atención. Puede que alguno de ellos te reclame menos, pero también te necesita.
  • Enséñales a aceptar la diferencia desde el respeto y la tolerancia, y que cada uno de ellos es especial desde su individualidad.
  • Los conflictos son inevitables e inherentes a la relación fraternal, y se dan con mayor intensidad entre los 6 y los 12 años. Observa, escucha, ejerce un rol mediador y comprensivo si es necesario y mantén siempre la calma.
  • Demuéstrales que les quieres y que todos son especiales. Cada niño es único y ha de ser valorado como tal.
  • Promueve el diálogo, la comunicación y la escucha entre ellos. Cuando uno hable, es normal que el otro quiera reclamar la atención y opinar. Enséñales que han de respetar el turno de palabra, que debemos escuchar y que después podremos opinar.
  • Reíros juntos. El sentido del humor es fundamental para sanear las relaciones familiares y hacer frente a las situaciones difíciles.

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Fuente: https://www.aldeasinfantiles.es